El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos registró 49.571 detenciones durante julio, la cifra mensual más alta del segundo mandato de Donald Trump. Pese al incremento, el ritmo todavía se encuentra lejos de la meta de un millón de deportaciones anuales impulsada por la Casa Blanca.
La ofensiva migratoria del Gobierno de Donald Trump alcanzó un nuevo máximo. El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) detuvo durante julio a 49.571 extranjeros, marcando su cifra mensual más alta desde el regreso del mandatario a la Casa Blanca.
Los datos corresponden a un análisis del Deportation Data Project de la Universidad de California, Berkeley, elaborado a partir de información proporcionada por la propia agencia migratoria.
El resultado representa un incremento cercano al 15% respecto de junio, cuando fueron registradas 43.021 detenciones.
Más de 368 mil detenciones en el año fiscal
Durante el año fiscal 2026, comprendido entre el 1 de octubre de 2025 y septiembre de 2026, ICE acumula 368.135 extranjeros detenidos, según los antecedentes recopilados por el proyecto académico.
La administración Trump ha presionado por incrementar significativamente los arrestos y deportaciones como parte de una política que busca alcanzar hasta un millón de expulsiones anuales.
Sin embargo, pese al fuerte aumento de las operaciones migratorias, las cifras acumuladas todavía se mantienen alejadas del ritmo necesario para alcanzar ese objetivo.
La tendencia podría continuar durante agosto. El Departamento de Seguridad Interna informó que más de 1.300 inmigrantes indocumentados fueron detenidos durante un operativo realizado por ICE en Maryland y Virginia entre el 1 y el 14 de agosto.
El organismo destacó que las operaciones fueron desarrolladas pese a las denominadas políticas de “santuario” existentes en algunos condados de ambos estados.
Una política bajo creciente cuestionamiento
La intensificación de las operaciones migratorias también ha generado fuertes críticas contra la administración estadounidense, especialmente por los procedimientos utilizados durante algunos operativos y sus consecuencias.
La controversia ha comenzado además a trasladarse hacia la opinión pública.
Según una reciente encuesta publicada a menos de 90 días de las elecciones de mitad de mandato, la mitad de los estadounidenses considera que la campaña de deportaciones masivas está siendo demasiado agresiva.
El escenario convierte a la inmigración nuevamente en uno de los asuntos centrales de la política estadounidense: fue una de las principales banderas de Trump durante la campaña presidencial, pero la implementación de las medidas comienza a enfrentar resistencia entre parte del electorado.
Plano General
Las casi 50 mil detenciones registradas durante julio muestran que la política migratoria de Donald Trump ha pasado desde las promesas electorales hacia una fase de aplicación considerablemente más intensa. Sin embargo, las cifras también evidencian la enorme dificultad logística de alcanzar el objetivo de un millón de deportaciones anuales.
El tema será especialmente relevante durante los próximos meses. Con Estados Unidos acercándose a sus elecciones de mitad de mandato, la discusión ya no estará centrada solamente en cuántas personas consigue detener o deportar el Gobierno, sino también en cuánto respaldo político conserva una estrategia migratoria cuya intensidad comienza a generar cuestionamientos entre los propios estadounidenses.










