La autoridad sanitaria comenzó un monitoreo de cianobacterias que se extenderá hasta marzo, con muestras cada 15 días. Los resultados definirán las medidas que se adopten ante eventuales riesgos para las personas.
El lago Vichuquén entró en una nueva etapa de vigilancia sanitaria. Desde septiembre y hasta marzo, equipos de la Seremi de Salud del Maule tomarán muestras de sus aguas cada 15 días para detectar y medir la presencia de cianobacterias.
El objetivo es seguir la evolución del lago y contar con información que permita actuar ante un eventual riesgo para quienes viven, visitan o realizan actividades en el sector.
La primera toma de muestras ya fue realizada por equipos del Departamento de Acción Sanitaria.
¿Qué puede ocurrir si las muestras detectan un riesgo?
Los resultados determinarán las decisiones que adopte la autoridad sanitaria. Estas pueden ir desde recomendaciones y medidas preventivas hasta una determinación mucho más drástica: el cierre del lago.
“Dependiendo de qué determinen las muestras, nosotros también vamos a determinar las acciones a seguir”, explicó la seremi de Salud del Maule, Iskra Cox.
El análisis no se limitará a detectar cianobacterias. También permitirá cuantificarlas y caracterizarlas, generando información periódica sobre las condiciones del agua.
El monitoreo forma parte de un trabajo más amplio en Vichuquén que contempla prevención, educación, fiscalización y vigilancia de la calidad del agua.
Por ahora, la autoridad no ha informado resultados que impliquen restricciones. Por eso, el llamado es a mantenerse atento a las recomendaciones que se entreguen a medida que avance el programa.
Plano General
Con mediciones quincenales durante siete meses, la evolución del lago podrá seguirse más de cerca. Los resultados serán los que determinen si basta con mantener la vigilancia o si será necesario aplicar restricciones.










