El Índice Paz Ciudadana 2026 revela una disminución del temor alto al delito y una victimización por robos de 33,1% en los hogares. Aunque Carabineros y la PDI mejoran sus niveles de confianza, la inseguridad continúa condicionando la vida cotidiana de millones de personas.
Los chilenos comienzan a mostrar señales de menor temor frente a la delincuencia, aunque eso todavía no significa que hayan recuperado completamente la tranquilidad.
El Índice Paz Ciudadana 2026, presentado este jueves por la Fundación Paz Ciudadana, reveló que el 20,9% de las personas se encuentra en un nivel de temor alto al delito, completando tres disminuciones consecutivas y registrando una caída de 3,4 puntos porcentuales respecto de 2025.
El estudio también estableció que el 33,1% de los hogares sufrió al menos un robo o intento de robo durante los últimos seis meses, manteniéndose en niveles inferiores al promedio histórico.
Sin embargo, existe una contradicción que atraviesa los resultados: mientras disminuye el temor elevado, el 95% de las personas reconoce haber modificado alguna conducta para protegerse de la delincuencia.
La investigación consideró una muestra nacional de 1.806 casos, encuestados entre el 5 de agosto y el 6 de septiembre de 2026.
Santiago sigue concentrando la mayor victimización
Las diferencias territoriales continúan siendo importantes.
En el Gran Santiago, el 37,6% de los hogares declaró haber sufrido un robo o intento de robo durante el período analizado. En otras grandes ciudades del país, el indicador alcanzó el 25,7%.
El estudio también identificó diferencias según nivel socioeconómico. La victimización llegó al 34,6% en el segmento alto, al 33,5% en el medio y al 28,7% en el bajo.
Entre los hogares afectados, un 23,7% reportó hechos violentos y un 18,9% señaló haber sido víctima en más de una ocasión.
Otro antecedente relevante es que el 90,5% de los robos ocurrió fuera de las viviendas, mientras el índice de denuncias de delitos efectivos alcanzó el 54%, sin diferencias estadísticamente significativas respecto del año anterior.
El miedo baja, pero la sensación de inseguridad persiste
La disminución del temor alto constituye una de las principales conclusiones del Índice Paz Ciudadana 2026.
Actualmente, un 65,4% de las personas presenta temor bajo y un 13,8% se encuentra en el nivel medio.
Sin embargo, cuando se consulta por situaciones concretas de la vida cotidiana, los resultados muestran una realidad más compleja.
El 63,5% declara sentir temor siempre o casi siempre al regresar a su hogar después del anochecer, mientras un 54% experimenta esa sensación al caminar solo por su barrio.
La preocupación también aparece al salir de casa para trabajar, situación en la que el 53,4% manifiesta temor frecuente.
Por otra parte, más de la mitad de los encuestados, un 53,7%, considera que la delincuencia ha aumentado en su comuna durante los últimos doce meses.
Esto demuestra que una reducción del indicador general de temor no necesariamente se traduce en una percepción de seguridad en todos los espacios cotidianos.
Las estafas digitales aparecen como la mayor amenaza
Uno de los resultados más llamativos del estudio está relacionado con los delitos que las personas consideran más probables.
Las estafas por internet encabezan la percepción de riesgo, con un 64,5% de los encuestados que cree muy o bastante probable convertirse en víctima durante los próximos doce meses.
Les siguen el robo por sorpresa, con un 60,2%, y el robo con violencia, con un 54,2%.
El riesgo percibido de sufrir un robo dentro del hogar alcanza el 35,7%, mientras un 19% considera probable ser víctima de homicidio, un 16,1% de delitos sexuales y un 13,7% de secuestro.
Respecto de 2025, el informe detectó disminuciones significativas en la percepción de riesgo asociada a robos en viviendas, homicidios y secuestros.
Una vida cotidiana marcada por las precauciones
Aunque el temor alto retrocede, los hábitos de autoprotección siguen profundamente instalados.
Según el estudio, el 95% de los encuestados adoptó al menos una medida para evitar convertirse en víctima de un delito durante el último año.
Entre las conductas más frecuentes aparecen:
- Dejar de utilizar objetos de valor en público: 73,7%.
- Evitar salir a determinadas horas: 73,3%.
- Dejar de visitar ciertos lugares: 68,9%.
- Coordinarse con vecinos para ayudarse: 66,2%.
- Reforzar la seguridad del hogar: 65,1%.
En promedio, cada persona declaró haber adoptado 4,7 medidas de protección.
Los resultados sugieren que buena parte de la población continúa organizando sus desplazamientos, horarios y actividades considerando la posibilidad de enfrentar situaciones delictuales.
Carabineros y PDI recuperan confianza ciudadana
Otro cambio importante aparece en la evaluación de las instituciones encargadas de la seguridad.
La Policía de Investigaciones alcanzó un 62,4% de confianza, mientras Carabineros llegó al 55,7%, considerando a quienes declararon tener bastante o mucha confianza en ambas instituciones.
Los dos resultados representan aumentos significativos respecto de 2025 y se ubican entre los niveles más altos registrados durante la última década.
En la evaluación de desempeño, realizada mediante notas de 1 a 7, la PDI obtuvo un 4,7 y Carabineros un 4,5.
En el caso de la policía uniformada, las funciones mejor evaluadas fueron el control del tránsito y la fiscalización del comercio ambulante.
Para la PDI, las mayores valoraciones estuvieron relacionadas con la investigación de delitos, la recepción de denuncias y la detención de infractores.
Congreso y sistema judicial quedan rezagados
La recuperación de confianza en las policías contrasta con la evaluación de otras instituciones públicas.
Los alcaldes obtuvieron una nota promedio de 4,3, seguidos por Gendarmería con 3,9.
Más abajo aparecen el Ministerio de Seguridad Pública, con 3,5, y el Gobierno, los tribunales de justicia y la Defensoría Penal Pública, todos con 3,4.
Los fiscales del Ministerio Público alcanzaron un 3,3, mientras el Congreso registró la evaluación más baja, con 2,7.
La diferencia muestra que la valoración ciudadana sobre seguridad pública no es uniforme y que las instituciones policiales reciben una evaluación considerablemente más favorable que los organismos políticos y judiciales incluidos en el estudio.
Plano General
Chile registra menos temor alto y una recuperación de confianza en sus policías, pero la seguridad todavía está lejos de dejar de ser una preocupación cotidiana. El dato más revelador quizás no sea cuánto ha bajado el miedo, sino que el 95% de las personas sigue tomando precauciones para evitar convertirse en víctima.










