El sargento segundo Jaime Ariel Urrea Burgos recibió un disparo de escopeta durante un procedimiento policial en la Región del Biobío. Pese a ser trasladado de urgencia a un centro asistencial, falleció debido a la gravedad de sus heridas.
Un procedimiento por violencia intrafamiliar terminó en tragedia durante la noche del domingo en Quilleco, Región del Biobío, luego de que un funcionario de Carabineros fuera atacado con un arma de fuego mientras acudía a una emergencia.
La víctima fue identificada como el sargento segundo Jaime Ariel Urrea Burgos, integrante del Retén Canteras, dependiente de la 1ª Comisaría de Los Ángeles.
De acuerdo con los antecedentes entregados por Carabineros, el ataque ocurrió cerca de las 22:50 horas, cuando el funcionario participaba en un operativo originado por una denuncia de violencia intrafamiliar.
Durante el procedimiento, Urrea Burgos recibió un disparo de escopeta.
Una emergencia que terminó en tragedia
Tras resultar gravemente herido, el funcionario recibió las primeras atenciones de emergencia y posteriormente fue trasladado hasta un recinto asistencial.
Los equipos médicos intentaron estabilizarlo, pero la gravedad de las lesiones provocadas por el disparo terminó causando su muerte.
Carabineros confirmó posteriormente el fallecimiento y expresó sus condolencias a la familia, compañeros y cercanos del funcionario.
La institución lo reconoció como mártir número 1.264 de Carabineros de Chile y anunció que entregará acompañamiento a su familia durante el proceso posterior a su muerte.
Había acudido a proteger a otras personas
El caso generó reacciones desde el Gobierno debido a las circunstancias en que ocurrió el ataque.
El ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, lamentó públicamente la muerte del funcionario y destacó que había llegado hasta el lugar precisamente para responder a una situación de violencia intrafamiliar.
El secretario de Estado señaló que el fallecimiento del sargento segundo Urrea refleja los riesgos que enfrentan los funcionarios policiales cuando responden a llamados de emergencia.
Arrau también planteó la necesidad de respaldar institucionalmente a Carabineros y entregar herramientas para enfrentar situaciones de violencia durante los procedimientos policiales.
Investigación deberá reconstruir el ataque
Las diligencias deberán ahora determinar las circunstancias exactas en que se produjo el disparo, cómo se desarrolló el procedimiento y establecer las responsabilidades penales correspondientes.
El hecho vuelve a poner atención sobre uno de los escenarios especialmente complejos para las policías: los procedimientos relacionados con violencia intrafamiliar, donde los funcionarios pueden ingresar a situaciones de alta tensión y con información limitada respecto de lo que encontrarán al llegar.
Esta vez, un llamado de auxilio terminó con la muerte de uno de los carabineros que acudió a responderlo.
Plano General
Jaime Ariel Urrea Burgos llegó hasta Quilleco para intervenir en una emergencia y no regresó. Tras su muerte comienza ahora otra tarea: reconstruir exactamente lo ocurrido y establecer ante la justicia las responsabilidades por un ataque que terminó con la vida de un funcionario en servicio.











