Cinco integrantes de la Resistencia Mapuche Lafkenche recibieron condenas que rondan los 84 años de presidio por el ataque que en 2022 dejó tres personas heridas y redujo a cenizas el histórico Molino Grollmus. En total, 18 personas fueron condenadas y la suma de las penas supera el milenio.
Durante años, el nombre de la Resistencia Mapuche Lafkenche (RML) apareció asociado a algunos de los episodios más violentos ocurridos en la provincia de Arauco. Este lunes, uno de esos capítulos terminó con una respuesta judicial de enorme magnitud.
El Tribunal Oral en lo Penal de Cañete comunicó las sentencias contra 18 personas declaradas culpables por su participación en el ataque contra la familia Grollmus, ocurrido el 29 de agosto de 2022 en Contulmo.
Cinco de los condenados, identificados durante el proceso como integrantes con roles de liderazgo dentro de la RML, recibieron las sanciones más severas: penas acumuladas cercanas a los 84 años de presidio. Entre ellos figura Federico Astete.
Otros cinco fueron condenados a cerca de 65 años y un tercer grupo de cinco recibió penas que rondan los 34 años.
La noche en que ardió el Molino Grollmus
Para comprender la dureza de las sentencias hay que regresar cuatro años.
La noche del 29 de agosto de 2022, un grupo armado llegó hasta el predio de la familia Grollmus, en Contulmo. El ataque incluyó disparos, robos e incendios y dejó a tres integrantes de la familia gravemente heridos.
Las llamas destruyeron viviendas, vehículos y también una construcción que era parte de la memoria de la zona: el Molino Grollmus, levantado por colonos alemanes y convertido durante generaciones en uno de los símbolos patrimoniales de Contulmo.
Lo que comenzó aquella noche como un ataque armado terminó convirtiéndose en una extensa investigación criminal.
Una investigación que llegó hasta la RML
El Ministerio Público logró vincular a los acusados con distintos grados de participación en los hechos y llevó a juicio a 19 personas.
Después de semanas de audiencias, el tribunal declaró culpables a 18 acusados, mientras uno fue absuelto.
Las condenas consideran distintos delitos determinados individualmente durante el proceso, entre ellos homicidios frustrados, incendios, robos con intimidación y delitos relacionados con armas.
La diferencia entre las penas también responde a los antecedentes de cada condenado. Según explicó la Fiscalía, quienes recibieron las sanciones más altas no contaban con irreprochable conducta anterior.
Los tres condenados que eran adolescentes en 2022 quedaron sujetos al régimen penal juvenil: dos recibieron internación cerrada y uno libertad vigilada.
¿Qué ocurrió con la RML después de las detenciones?
La sentencia abrió además otra pregunta: qué ocurrió con la organización después de que sus integrantes fueran detenidos.
El fiscal subrogante del Bío Bío, Michelangelo Bianchi, evitó afirmar que la Resistencia Mapuche Lafkenche haya quedado definitivamente desarticulada.
Sí entregó un antecedente que la Fiscalía considera relevante.
Según el persecutor, después de las detenciones los atentados y acciones reivindicadas por la RML disminuyeron prácticamente a cero. Durante el juicio, el Ministerio Público presentó esa caída como uno de los indicios que respaldaban su investigación.
La correlación, sin embargo, no equivale por sí sola a demostrar judicialmente la desaparición de la organización, algo que la propia Fiscalía reconoce.
Plano General
Si las acciones atribuidas a la RML efectivamente cayeron casi por completo, el caso Grollmus podría terminar marcando algo más que una sentencia: un punto de inflexión en uno de los focos de violencia que durante años golpeó a la provincia de Arauco.










