Con la parrilla funcionando durante horas y varias preparaciones al mismo tiempo, pequeños descuidos de higiene pueden terminar contaminando los alimentos. Separar utensilios y no usar el mismo paño para todo son dos medidas simples para reducir el riesgo.
Durante Fiestas Patrias, la cocina suele trabajar bastante más de lo habitual. Carnes crudas, ensaladas, tablas, cuchillos y parrillas comparten espacio mientras varias personas preparan alimentos.
En ese escenario aparece un elemento cotidiano al que pocas veces prestamos atención: el trapo de cocina.
Cuando un mismo paño se utiliza para limpiar restos de carne cruda, pasar por el mesón y luego secar las manos, puede transformarse en un vehículo para trasladar microorganismos de una superficie a otra. El riesgo aumenta si permanece húmedo y se reutiliza durante varias horas sin un lavado adecuado.
Cómo evitar la contaminación cruzada durante el asado
Una de las medidas más sencillas es mantener separados los utensilios destinados a productos crudos y cocidos. Lo mismo vale para tablas, cuchillos y elementos utilizados durante la limpieza.
Además, conviene evitar los paños húmedos reutilizados continuamente y preferir alternativas limpias, desechables o de secado rápido para las distintas tareas.
El lavado frecuente de manos con agua y jabón también sigue siendo fundamental. Después, las manos deberían secarse con una toalla limpia destinada exclusivamente a ese uso y no con el mismo paño utilizado sobre el mesón.
La grasa acumulada en parrillas y superficies merece atención aparte. Retirarla periódicamente ayuda a mantener limpia la zona donde se manipulan los alimentos, especialmente cuando las celebraciones se extienden durante varios días.
Plano General
Entre empanadas, anticuchos y asados, la prevención también pasa por detalles bastante domésticos. Separar lo crudo de lo cocido, lavarse las manos y dejar de usar el mismo trapo para todo puede evitar que una celebración termine con un problema sanitario.










