El titular de Defensa respondió a los planteamientos del jefe del Pentágono, Pete Hegseth, quien llamó a los países latinoamericanos a aumentar su inversión militar, reforzar las operaciones contra el narcotráfico y abandonar la Corte Penal Internacional.
El ministro de Defensa, Fernando Barros, marcó distancia de algunos de los planteamientos realizados por Estados Unidos para América Latina y defendió la autonomía chilena ante el llamado de Washington a profundizar la cooperación regional en materia militar.
Las declaraciones surgen luego del discurso del secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, ante ministros de Defensa latinoamericanos, donde instó a los países de la región a aumentar su inversión en defensa, participar en operaciones conjuntas contra el narcotráfico y abandonar la Corte Penal Internacional, en el contexto de la iniciativa “Escudo de las Américas”.
Barros explicó que la instancia en que participó Chile tuvo un carácter principalmente técnico y estuvo enfocada en mecanismos de cooperación para enfrentar el narcotráfico. La eventual participación chilena será evaluada durante los próximos meses y se espera una definición en noviembre.
Chile defiende su autonomía
Respecto del llamado estadounidense a incrementar el gasto militar, Barros sostuvo que cada país debe adoptar esas decisiones considerando sus necesidades, capacidades y prioridades. También señaló que Chile mantiene actualmente una situación “razonable” en materia de defensa, aunque reconoció la necesidad de avanzar hacia un sistema de financiamiento con mayor estabilidad a largo plazo.
El ministro también recalcó que cualquier cooperación internacional debe respetar la institucionalidad chilena. “Primero se respeta la soberanía, la legislación, tanto la Constitución como las leyes de cada país”, afirmó, recordando que el combate al narcotráfico en Chile recae principalmente en las policías, el Ministerio Público y las instituciones nacionales correspondientes.
Sobre una eventual colaboración con Estados Unidos, Barros sostuvo que Chile podría participar únicamente en aquellas áreas que resulten útiles para el país, destacando ámbitos como inteligencia, intercambio de información y tecnología.
Consultado específicamente por las referencias estadounidenses a la doctrina Monroe y sus implicancias para América Latina, el ministro fue categórico: “Desde el punto de vista de Chile, nosotros no somos el patio trasero de ningún país”.
Plano General
La frase de Barros concentra una discusión bastante mayor que la cooperación contra el narcotráfico. Chile puede encontrar espacios útiles de colaboración con Estados Unidos en inteligencia, tecnología y seguridad sin que aquello implique adherir automáticamente a toda su agenda regional. Cuando Washington vuelve a poner sobre la mesa conceptos asociados a la doctrina Monroe, la cooperación deja de ser solamente técnica y adquiere inevitablemente una dimensión política. Ahí, defender la autonomía no es rechazar alianzas: es establecer sus límites.










