La convocatoria 2026 financiará iniciativas de conservación, restauración, investigación, patrimonio inmaterial y contenidos audiovisuales. Las postulaciones estarán abiertas hasta el 8 de octubre.
Una cifra histórica de $5.500 millones tendrá este año el Fondo del Patrimonio Cultural, cuya convocatoria 2026 ya abrió sus postulaciones para proyectos destinados a proteger, recuperar y difundir el patrimonio cultural en Chile.
Los recursos se dividirán en partes iguales entre los concursos Nacional y Regional, y podrán postular personas naturales y jurídicas, municipios, universidades públicas, organizaciones, comunidades indígenas y otros actores vinculados al patrimonio, según los requisitos de cada línea.
Desde su creación en 2019, el fondo ha destinado más de $19.078 millones a más de 870 iniciativas desarrolladas en distintas regiones del país.
Desde restauraciones hasta proyectos audiovisuales
La convocatoria contempla financiamiento para intervenciones en inmuebles patrimoniales, investigaciones, registro de tradiciones, conservación de bienes y adquisición de equipamiento especializado.
Entre las líneas regionales aparecen también oportunidades particularmente interesantes para el sector creativo: los proyectos de recursos digitales o audiovisuales sobre patrimonio podrán recibir hasta $10 millones, mientras las iniciativas de investigación y registro podrán acceder hasta a $15 millones.
Para proyectos de mayor escala, el concurso nacional financiará con hasta $150 millones la ejecución de determinadas obras en inmuebles vinculados al patrimonio.
Desde el Maule, el seremi de las Culturas, Pablo Amaro Valenzuela, llamó a municipios, organizaciones, académicos y personas vinculadas al patrimonio regional a presentar iniciativas.
Las postulaciones estarán disponibles hasta el 8 de octubre mediante el Portal Único de Fondos del Estado.
Plano General
El aumento de recursos abre una oportunidad especialmente relevante para regiones, donde buena parte del patrimonio permanece fuera de los grandes circuitos culturales. El desafío será convertir esos $5.500 millones en proyectos capaces de conservar, documentar y también contar ese patrimonio mediante nuevos formatos.










