Un niño de nacionalidad chilena, oriundo de Rengo, se encuentra entre las víctimas del terremoto que afectó a Colombia y que dejó más de 200 fallecidos. El menor había llegado al país junto a su madre apenas un mes antes de la tragedia.
El niño tenía 6 años y se encontraba en su jardín infantil cuando ocurrió el movimiento telúrico. Según los antecedentes conocidos, el establecimiento colapsó producto del terremoto, provocando la muerte del menor.
Su padre, Ramón Muñoz, permanece en Chile y busca viajar hasta Colombia para realizar personalmente las gestiones que permitan la entrega y posterior repatriación de los restos de su hijo.
“Como no lo identifican como colombiano, no quiere entregar el cuerpo el Servicio Médico Legal. Se demorarían 150 días”, explicó el padre en declaraciones recogidas por Teletrece.
Muñoz señaló que, de acuerdo con la información que recibió, si él pudiera trasladarse hasta Colombia y realizar personalmente la solicitud, el procedimiento podría concretarse de manera inmediata.
Ante esta situación, el padre hizo un llamado para conseguir ayuda que le permita viajar al país y acompañar a su hijo en sus últimos momentos.
“Quiero pedirle ayuda a la gente, que se ponga la mano en el corazón para yo poder llegar a donde mi guagüita”, expresó.
Terremoto deja más de 265 fallecidos
La muerte del menor chileno se produjo en medio de una de las mayores tragedias sísmicas registradas en Colombia en las últimas décadas.
El terremoto, de magnitud 7,4, sacudió durante la mañana del lunes a distintas ciudades de la región cafetera y del Pacífico colombiano. Para este martes, las autoridades reportaban al menos 265 personas fallecidas, además de numerosos heridos y familias que quedaron sin sus viviendas.
Las ciudades de Pereira y Cali se encontraban entre las zonas más afectadas. Tras el movimiento telúrico, numerosas familias optaron por pasar la noche en parques y espacios abiertos debido al temor generado por las réplicas.
Los equipos de emergencia desplegaron maquinaria pesada, grúas y perros especializados para buscar posibles sobrevivientes entre los edificios y viviendas que resultaron destruidos. A estas labores también se sumaron voluntarios, quienes colaboraron retirando escombros de manera manual.
En Cali, algunos residentes relataron la magnitud del desastre y las dificultades para recuperar a personas que quedaron atrapadas bajo las estructuras colapsadas.
La emergencia también dejó numerosas viviendas destruidas y daños en distintos puntos de las zonas afectadas, mientras los equipos de rescate continuaban trabajando contra el tiempo.
Familia busca repatriar los restos del menor
Para la familia del niño chileno, la tragedia se suma ahora a la dificultad de realizar los trámites necesarios para trasladar sus restos de regreso a Chile.
El menor había emigrado recientemente a Colombia junto a su madre, por lo que llevaba apenas algunas semanas viviendo en el país al momento del terremoto.
Su padre permanece en Chile y busca reunir los recursos necesarios para viajar y gestionar personalmente la entrega del cuerpo, con el objetivo de poder regresar posteriormente con los restos de su hijo.
El caso ha generado preocupación entre cercanos y familiares, quienes esperan que las gestiones puedan agilizarse para que el menor pueda ser repatriado y recibir una despedida junto a sus seres queridos en Chile.
Plano General
La muerte del menor chileno refleja el impacto que la tragedia sísmica en Colombia también ha tenido en familias vinculadas con Chile. Más allá de las cifras generales de fallecidos y daños materiales, el caso pone en primer plano el drama de quienes deben enfrentar la pérdida de un familiar en otro país y, además, resolver complejos trámites para su repatriación. La situación también mantiene la atención sobre las labores de rescate y asistencia que continúan en las zonas más afectadas por el terremoto.











