La mujer de 87 años falleció después de ser desalojada de la casa donde vivió durante más de siete décadas. Su historia desató homenajes y movilizaciones en distintas ciudades españolas, mientras la crisis habitacional profundiza las tensiones políticas.
La muerte de Maricarmen Abascal, de 87 años, se convirtió en un símbolo de la crisis de vivienda en España. La adulta mayor había sido desalojada el pasado 23 de septiembre de su hogar en Madrid, donde vivió durante más de 70 años.
Su fallecimiento reactivó las protestas por la vivienda en España, con manifestaciones convocadas en Madrid, Barcelona y distintas ciudades de Andalucía.
De su desalojo a una movilización nacional
En la Puerta del Sol de Madrid, donde los manifestantes mantienen una acampada con más de 1.200 tiendas, cientos de personas rindieron homenaje a Maricarmen con velas, fotografías y poemas.
El Sindicato de Inquilinas convocó una marcha hasta su antigua vivienda, mientras los participantes reiteraron su compromiso de impedir nuevos desalojos.
“Se lo debemos”, señalaron los organizadores, quienes lamentaron que el acuerdo alcanzado para permitirle regresar a su hogar llegara demasiado tarde.
Las protestas se extienden por España
En Barcelona, organizaciones sociales preparan una manifestación que también recordará a Olga, una mujer de 54 años que murió por suicidio después de perder su vivienda en septiembre.
En Sevilla, Málaga, Granada y Almería, los movimientos por el derecho a la vivienda anunciaron nuevas actividades y movilizaciones, con una huelga general convocada para el 11 de noviembre.
La crisis también golpea a la política
El caso provocó enfrentamientos entre representantes del Gobierno y la oposición.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, protagonizó un tenso intercambio con la portavoz de Más Madrid, Manuela Bergerot.
Mientras tanto, el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, cuestionó el uso político de la tragedia.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, expresó sus condolencias a la familia. La controversia ocurre además en un escenario de tensión por el rechazo parlamentario a dos decretos de vivienda y la convocatoria de elecciones generales para el 29 de noviembre.
Plano General
Maricarmen quería permanecer en su casa hasta el final de sus días. Su historia terminó convirtiéndose en una bandera de protesta que trasciende Madrid y pone nuevamente en discusión el acceso a la vivienda y la protección de las personas mayores.










