Siete personas fueron detenidas en una investigación por secuestros extorsivos, entre ellas funcionarios de la PDI y el exfiscal Vinko Fodich. La indagatoria apunta a una estructura que habría utilizado falsos procedimientos policiales para retener y exigir dinero a sus víctimas.
Una denuncia presentada por una víctima terminó revelando una de las investigaciones más delicadas que enfrenta actualmente la Policía de Investigaciones: una presunta organización dedicada a secuestros extorsivos en la que estarían involucrados funcionarios de la propia institución.
Siete personas fueron detenidas y deberán enfrentar este viernes su control de detención. Entre ellas se encuentra el exfiscal Vinko Fodich, además de funcionarios policiales y civiles. La Fiscalía Supraterritorial prepara cargos por asociación criminal, secuestro extorsivo, extorsión e infracciones a la ley orgánica de la PDI, entre otros delitos.

La denuncia que encendió las alarmas
Según los antecedentes conocidos hasta ahora, una víctima denunció haber sido retenida por personas que se presentaban o actuaban como policías y haber tenido que pagar dinero para recuperar su libertad.
La investigación habría establecido posteriormente que algunos de los lugares a los que fue trasladada no correspondían a dependencias policiales reales, sino a espacios utilizados para simular procedimientos oficiales.
La indagatoria también apunta a que civiles habrían asumido roles similares a los de detectives durante estas operaciones y que las exigencias económicas contra la víctima habrían continuado incluso después de su liberación.
Fue el Departamento V de Asuntos Internos de la PDI el que inició las diligencias y entregó posteriormente los antecedentes a la Fiscalía Supraterritorial. La propia institución terminó participando en las detenciones de los investigados.
El rol que se investiga de Fodich
Uno de los principales focos está puesto sobre el exfiscal Vinko Fodich.
De acuerdo con los antecedentes publicados, los investigadores indagan un eventual papel de intermediación e identificación de potenciales víctimas dentro de la organización.
Como parte de las diligencias fueron registradas su oficina en Providencia y su vivienda en Las Condes, donde se incautaron documentos y dispositivos electrónicos.
Fodich había ejercido anteriormente como fiscal adjunto en Curicó y posteriormente encabezó la Fiscalía de Ñuñoa, Providencia y La Reina. Actualmente ejercía como abogado particular y ya aparecía vinculado a otra investigación por presunto lavado de activos.
Estos antecedentes corresponden a investigaciones en curso y no constituyen una condena ni acreditan por sí solos responsabilidad penal.
La reacción de la PDI
El director general de la institución, Eduardo Cerna, calificó el caso como doloroso y puso el énfasis en que fueron detectives de la propia policía quienes investigaron y detuvieron a los funcionarios involucrados.
La situación adquiere especial gravedad precisamente por ese componente institucional: la investigación no apunta solamente a una eventual organización dedicada a secuestros y extorsiones, sino al posible uso de credenciales, conocimientos y apariencia de autoridad policial para cometerlos.
La audiencia de este viernes será el primer momento judicial en que la Fiscalía expondrá formalmente los antecedentes reunidos contra los detenidos.
Plano General
El caso golpea un punto especialmente sensible: la confianza en quienes tienen atribuciones para detener e investigar. Pero también muestra la importancia de los controles internos: fue la propia PDI la que detectó e investigó a funcionarios de sus filas.
Ahora corresponderá a la Justicia determinar responsabilidades y establecer hasta dónde llegaba realmente esta presunta organización.










