Escuelas, edificios públicos y aeropuertos del este de Polonia activaron protocolos de emergencia este jueves después de que un ataque ruso golpeara territorio ucraniano muy cerca de la frontera. Varsovia desplegó cazas y autorizó el derribo inmediato de drones o misiles que ingresen a su espacio aéreo.
Lo ocurrido este jueves 17 de septiembre convirtió por cerca de una hora la rutina de miles de personas del este de Polonia en un ejercicio real de emergencia. Sirenas, mensajes de alerta en teléfonos móviles, estudiantes trasladados a refugios y aviones militares en el aire marcaron una jornada provocada por una nueva oleada de ataques rusos contra el oeste de Ucrania.
Una explosión a pocos kilómetros de Polonia
El episodio comenzó mientras Rusia desarrollaba una nueva ofensiva aérea contra distintas zonas de Ucrania. Uno de los ataques se produjo cerca del paso fronterizo de Dorohusk–Yahodyn, a unos cuatro kilómetros de territorio polaco.
El primer ministro polaco, Donald Tusk, señaló que probablemente una estación de servicio había sido alcanzada y describió una explosión de gran magnitud cerca de la frontera.
El Centro de Seguridad del Gobierno (RCB) envió entonces una alerta a habitantes de sectores de Lublin y Subcarpacia, pidiéndoles buscar un lugar seguro y seguir las instrucciones de los servicios de emergencia. Las sirenas también comenzaron a sonar en Lublin y Rzeszów.
Estudiantes a los refugios
La advertencia llevó a escuelas y organismos públicos a activar sus protocolos.
En Lublin, unos 500 alumnos de una escuela primaria fueron trasladados al refugio ubicado en el sótano del establecimiento. Otro liceo movilizó a unas 900 personas, entre estudiantes y funcionarios, mientras un tercer centro puso a resguardo a aproximadamente 450 alumnos.
En Rzeszów también se aplicaron procedimientos de evacuación en dependencias de la administración regional.
Cazas en el aire y aeropuertos paralizados
Mientras la población buscaba refugio, las Fuerzas Armadas polacas desplegaron aeronaves militares como medida preventiva.
Los aeropuertos de Lublin y Rzeszów suspendieron temporalmente sus operaciones civiles para permitir la actuación de la aviación militar. Las autoridades polacas informaron posteriormente que no se registró una violación de su espacio aéreo.
La alerta fue levantada aproximadamente una hora después y las autoridades comunicaron que ya no existía una amenaza inmediata sobre territorio polaco.
Plano General
La guerra continúa desarrollándose dentro de Ucrania, pero episodios como el de este jueves muestran hasta qué punto sus consecuencias pueden sentirse al otro lado de una frontera en cuestión de minutos. Esta vez ningún dron cruzó hacia Polonia. Aun así, bastaron cuatro kilómetros para llevar estudiantes a refugios, cerrar temporalmente dos aeropuertos y poner cazas en el aire.










