El periodista Pablo Candia es parte del equipo detrás de un nuevo podcast LGBTIQ+ que reúne identidad, salud mental, cultura pop y memoria bohemia. Dani Ride, Jordi Castell y Dramatilda están entre los invitados de su primera temporada.
Hay conversaciones que ocurren entre amigos, pero pocas veces llegan a un micrófono. Esa es precisamente la idea detrás de Barrio Rosa, un nuevo podcast que busca abrir un espacio para hablar de experiencias y realidades de la comunidad LGBTIQ+.
El proyecto reúne al periodista de espectáculos Pablo Candia con el también periodista Gonzalo Sepúlveda. Junto a ellos participan el maquillador y artista escénico Claudio Paredes y el fonoaudiólogo Juan Antonio López.
La primera temporada contempla ocho capítulos y se mueve entre asuntos bastante distintos. Hay espacio para hablar de salud mental y suicidio, identidad, artistas pop, vida nocturna y memoria bohemia, con conversaciones extensas y alejadas de los formatos rápidos habituales en redes sociales.
Dani Ride, Jordi Castell y Dramatilda pasan por Barrio Rosa
Por los primeros episodios ya han pasado Dani Ride, Jordi Castell, Felipe Sepúlveda, Dramatilda y Ariel Cordero, quienes comparten experiencias relacionadas con sus oficios, identidad y trayectorias personales.
“Siempre quise hacer algo para la comunidad LGBTIQ+”, cuenta Candia. Según explica, la intención era llevar al programa temas que normalmente aparecen en conversaciones privadas y utilizarlos para conocer otras experiencias.
La idea tomó forma rápidamente. Tras las primeras reuniones del equipo quedaron definidos los ocho capítulos que componen esta primera temporada.
Barrio Rosa se encuentra disponible en Spotify y YouTube, con nuevos episodios cada jueves a las 21:00 horas. La temporada se graba en The Popcity Hotel y cuenta con apoyo de Fundación Mecenas y Ocholibros Editores.
Plano General
En un ecosistema lleno de contenidos breves, Barrio Rosa apuesta por algo bastante menos acelerado: sentarse a conversar sobre identidad, cultura y experiencias personales sin obligarlas a caber en unos pocos segundos.










