El primer ministro Mark Carney anunció represalias «dólar por dólar» tras el fracaso de las negociaciones comerciales entre ambos países.
OTTAWA — El primer ministro de Canadá, Mark Carney, anunció este sábado que su país aplicará aranceles de represalia a las importaciones estadounidenses de acero, productos lácteos, electrodomésticos, maquinaria agrícola, pulpa y papel, y electrónica a contar del 8 de septiembre.
La medida responde a la entrada en vigor de aranceles del 50% aplicados por la administración del presidente Donald Trump, los cuales afectan exportaciones canadienses valoradas en aproximadamente 20.000 millones de dólares en sectores que abarcan desde el vino hasta equipos de hockey.
El quiebre de las negociaciones ocurrió tras exigencias de última hora por parte de Estados Unidos que pretendían limitar la capacidad de Canadá para firmar futuros acuerdos comerciales con otros países. Pese a que casi el 70% de las exportaciones canadienses dependen del mercado estadounidense, Carney confirmó que igualarán las medidas restrictivas para defender a las empresas, agricultores y trabajadores locales, poniendo en jaque el marco operativo del T-MEC.

Plano General
Esta contraofensiva de Ottawa marca una escalada sin precedentes en la relación comercial transfronteriza y pone a prueba la vigencia del T-MEC. La decisión de Canadá busca contener el impacto económico sobre sus sectores exportadores clave y sentar un precedente firme frente a las imposiciones unilaterales de Washington, aunque eleva las tensiones diplomáticas y el riesgo de un desaceleramiento en la economía regional.










