Expo Patagonia Santiago reunirá durante tres días a emprendedores y operadores turísticos de Aysén, junto con gastronomía, música y tradiciones regionales. La apuesta es atraer nuevos visitantes y, de paso, abrir oportunidades comerciales para la economía local.
En vez de esperar que los turistas lleguen al sur, Coyhaique decidió llevar un pedazo de la Patagonia hasta Santiago.
Los días 2, 3 y 4 de octubre, Parque Centenario recibirá una nueva edición de Expo Patagonia Santiago, encuentro que reunirá a emprendedores, operadores turísticos, gastronomía y expresiones culturales de la Región de Aysén.
La iniciativa impulsada por la Municipalidad de Coyhaique busca promocionar el territorio antes de la próxima temporada turística, pero también generar oportunidades concretas para quienes viven de esta actividad.
Durante las tres jornadas participarán 25 emprendedores y 10 operadores turísticos, quienes podrán mostrar directamente sus productos, servicios y experiencias al público capitalino.
Mucho más que paisajes
La apuesta no será vender la Patagonia únicamente a través de sus postales. La programación contempla música, gastronomía y tradiciones locales, incluyendo una jornada de chamamé, campeonato de truco, demostraciones de asado y ceviche y presentaciones de artistas regionales.
“No queremos esperar que los turistas descubran la Patagonia, nosotros queremos salir a buscar nuevos visitantes”, explicó el alcalde de Coyhaique, Carlos Gatica.
La estrategia tiene además una lectura económica. Una mayor llegada de visitantes no impacta solamente a operadores turísticos: también mueve alojamientos, restaurantes, transporte, comercio y otros servicios, ampliando la cadena de negocios beneficiados por la actividad.
Por eso, la Expo busca funcionar como una vitrina de Aysén en uno de sus principales mercados potenciales y, al mismo tiempo, conectar directamente a los emprendimientos regionales con nuevos públicos.
Plano General
Promocionar un destino también es hacer desarrollo económico. Cuando un territorio logra convertir su identidad, gastronomía y cultura en una experiencia atractiva, el turismo deja de ser solamente una temporada de visitantes y empieza a funcionar como una cadena de oportunidades para quienes viven allí.










