Francisco Pérez Mackenna deberá responder este lunes ante la Cámara por 13 materias relacionadas con la conducción de la política exterior. La adhesión de Chile al “Escudo de las Américas” elevó la tensión antes de la sesión, con la oposición exigiendo explicaciones sobre sus alcances y el oficialismo defendiendo la iniciativa como una herramienta de cooperación frente al crimen organizado.
La interpelación al canciller Francisco Pérez Mackenna estaba en marcha antes de que el llamado “Escudo de las Américas” entrara con fuerza en la discusión política chilena.
Pero el escenario cambió.
La incorporación de Chile a esta iniciativa de cooperación internacional agregó una nueva controversia a una sesión que ya contemplaba preguntas sobre Argentina, Naciones Unidas, Estados Unidos y distintas decisiones adoptadas por el Ministerio de Relaciones Exteriores.
El ministro deberá comparecer este lunes 28 de septiembre ante la Cámara de Diputadas y Diputados, donde será interrogado por el diputado socialista Nelson Venegas, integrante de la Comisión de Relaciones Exteriores.
El PPD quiere llevar el Escudo al centro de la discusión
El presidente del PPD, diputado Raúl Soto, planteó que la adhesión chilena al “Escudo de las Américas” debería transformarse en uno de los principales asuntos de la jornada.
El parlamentario calificó la decisión como “pésima” y sostuvo que la interpelación debe permitir conocer sus fundamentos y eventuales consecuencias.
La crítica se suma a las dudas expresadas desde sectores de oposición respecto de los compromisos adquiridos por Chile y los posibles efectos que la participación podría tener sobre la política exterior y la autonomía del país para adoptar determinadas decisiones.
El Gobierno sostiene una interpretación diferente.
Cancillería ha presentado al “Escudo de las Américas” como un mecanismo de coordinación internacional orientado principalmente a fortalecer la cooperación frente al crimen organizado transnacional, mediante intercambio de información, análisis, capacitación y colaboración entre los países participantes.
El Ejecutivo también ha descartado que la incorporación implique una renuncia a la soberanía chilena o autorice automáticamente operaciones militares extranjeras en territorio nacional.
Trece asuntos esperan al canciller
Aunque el Escudo probablemente concentre buena parte de la atención política, estará lejos de ser el único tema sobre la mesa.
La interpelación contempla 13 materias relacionadas con la gestión diplomática del Gobierno.
Entre ellas aparecen las controversias surgidas con Argentina respecto del Estrecho de Magallanes, la posición chilena sobre la cuestión de las islas Malvinas y las decisiones adoptadas en distintos espacios multilaterales.
También se espera abordar la situación del embajador chileno en Israel, Gabriel Zaliasnik, y la decisión del Gobierno de retirar el respaldo estatal a la candidatura de la expresidenta Michelle Bachelet a la Secretaría General de Naciones Unidas.
La amplitud de los asuntos anticipa una sesión donde el debate irá bastante más allá de un episodio particular y terminará examinando parte importante de la orientación internacional adoptada por la actual administración.
El oficialismo cuestiona el momento elegido
Desde el Partido Republicano, el diputado Stephan Schubert ha criticado la interpelación y especialmente la posibilidad de abordar públicamente materias que puedan involucrar antecedentes sensibles para la seguridad o las relaciones internacionales.
El parlamentario considera que someter al canciller a este proceso mientras desarrolla negociaciones internacionales puede afectar la posición de Chile.
También defendió la incorporación al “Escudo de las Américas”, señalando que debe entenderse como una herramienta destinada al combate del crimen organizado y el terrorismo, y no como una iniciativa diseñada en beneficio de un país determinado.
De esta manera, la discusión presenta dos dimensiones diferentes.
Una tiene relación con qué compromisos asumió efectivamente Chile al incorporarse al mecanismo.
La segunda apunta a cuánto puede y debe transparentarse públicamente cuando una decisión de política exterior involucra materias relacionadas con seguridad y cooperación internacional.
Una interpelación que también mueve las piezas de la oposición
La sesión tendrá además una lectura política interna.
El analista Guillermo Holzmann considera que la instancia podría convertirse en un punto de convergencia para sectores opositores que hasta ahora han mostrado diferencias respecto de cómo enfrentar al Gobierno.
Se trata de una interpretación sobre los efectos políticos que podría tener la jornada y no necesariamente de su resultado.
Para el PPD, en tanto, la interpelación debería permitir revisar lo que considera una conducción errática de la política exterior. Desde el oficialismo rechazan esa caracterización y sostienen que el Gobierno está utilizando nuevas herramientas de cooperación internacional para enfrentar amenazas transnacionales.
Será precisamente ese contraste el que llegará este lunes al hemiciclo.
Francisco Pérez Mackenna deberá explicar las decisiones adoptadas durante su gestión y responder preguntas sobre una agenda internacional que durante las últimas semanas ha acumulado varios frentes de discusión.
Plano General
La interpelación nació con una extensa agenda, pero el “Escudo de las Américas” terminó cambiando el foco. Más allá del enfrentamiento entre Gobierno y oposición, la sesión tendrá una pregunta concreta que aclarar: qué significa exactamente para Chile haber ingresado a esta iniciativa.










