El Presidente sostendrá una reunión en La Moneda para contener las diferencias dentro del bloque oficialista. El protagonismo del PDG, las críticas de la exvocera Mara Sedini y las advertencias del Partido Nacional Libertario marcarán la agenda.
Kast encabezará este jueves una nueva reunión con los presidentes de los partidos de Chile Vamos y el Partido Republicano, en un intento por recomponer las relaciones dentro del oficialismo y enfrentar las diferencias que han quedado en evidencia durante las últimas semanas.
La cita, programada para las 19:30 horas en el Palacio de La Moneda, se produce en un contexto de crecientes tensiones al interior del bloque de gobierno, impulsadas por el protagonismo que ha adquirido el Partido de la Gente (PDG) en las negociaciones legislativas y por las repercusiones de la reciente entrevista concedida por la exministra vocera Mara Sedini.
El avance del PDG inquieta al oficialismo
Uno de los temas centrales del encuentro será el rol que ha asumido el Partido de la Gente en la tramitación de proyectos clave del Ejecutivo, especialmente en la denominada megarreforma impulsada por el Gobierno.
En sectores de Chile Vamos y del Partido Republicano existe preocupación por la creciente capacidad de negociación del PDG, al que algunos dirigentes consideran una fuerza política difícil de proyectar y cuyo crecimiento podría alterar el equilibrio electoral de cara a los próximos comicios presidenciales.
La diputada Zandra Parisi (PDG) respondió a esos cuestionamientos señalando que el nuevo escenario político obliga al Ejecutivo a construir acuerdos más amplios.
«Algunos partidos oficialistas están preocupados porque el escenario político cambió. Hoy ya no existen mayorías automáticas y eso significa que el Gobierno debe dialogar y construir acuerdos», afirmó.
La parlamentaria agregó que su colectividad no busca transformarse en un «partido bisagra», sino representar a quienes respaldaron su proyecto político.
Desde el Partido Republicano, en tanto, el jefe de bancada Benjamín Moreno restó dramatismo a la situación y sostuvo que el foco debe estar puesto en resolver los problemas del país.
«Es importante poner por delante las urgencias del país, más allá de si fulano o mengano adquiere mayor o menor protagonismo», señaló.
Factor Sedini
Otro de los elementos que ha tensionado al oficialismo son las declaraciones de la exministra secretaria general de Gobierno, Mara Sedini, quien aseguró que durante su paso por La Moneda perdió autonomía al ceder frente a un círculo de asesores con mayor influencia que el propio gabinete ministerial.
Sus palabras, emitidas en una entrevista reciente, continúan generando reacciones dentro del Ejecutivo y en los partidos que respaldan al Gobierno.
El senador Iván Moreira (UDI) atribuyó las críticas al momento personal que atraviesa la exvocera.
«Las personas a veces, cuando están dolidas, generalmente se desahogan», comentó.
Por su parte, el ministro de Agricultura, Jaime Campos, evitó profundizar en la controversia y declinó referirse a los cuestionamientos formulados por Sedini.
El Partido Nacional Libertario también marca distancia
A las diferencias internas se suma un nuevo foco de presión desde el flanco derecho del oficialismo.
El Partido Nacional Libertario advirtió que podría retirar su respaldo a la agenda del Gobierno luego de que el Ejecutivo decidiera retirar una indicación relacionada con la expulsión de estudiantes involucrados en hechos de violencia escolar dentro del proyecto que modifica el Sistema de Admisión Escolar (SAE).
Desde la colectividad sostuvieron que respaldarán al Ejecutivo mientras no se debiliten las iniciativas vinculadas a seguridad pública, una de las principales banderas del actual gobierno.
Un oficialismo que enfrenta el desafío de mantener la cohesión
La reunión convocada por el Presidente Kast busca ordenar las relaciones políticas dentro del oficialismo en momentos en que la negociación parlamentaria exige mayores niveles de coordinación entre las fuerzas que respaldan al Ejecutivo.
Con un Congreso fragmentado y sin mayorías consolidadas, el Gobierno enfrenta el desafío de compatibilizar las distintas sensibilidades de su coalición, mantener abiertas las conversaciones con otros sectores y evitar que las diferencias internas terminen debilitando su capacidad para impulsar su agenda legislativa.
Plano General
La cita en La Moneda refleja una realidad cada vez más evidente para el Gobierno: gobernar sin mayorías exige administrar tanto las negociaciones con la oposición como las diferencias dentro del propio oficialismo. El protagonismo del PDG, las críticas provenientes de exautoridades y las exigencias de los partidos aliados muestran que la estabilidad política dependerá tanto de la capacidad del Ejecutivo para construir acuerdos como de mantener cohesionada una coalición con intereses y estrategias cada vez más diversas.










