La estrategia contempla fiscalización de sistemas de aguas servidas, capacitación a residentes y monitoreos de cianobacterias. Las mediciones se intensificarán durante la temporada de verano.
El estado del lago Vichuquén vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de abordar no solo sus problemas ambientales, sino también los eventuales riesgos para quienes viven, trabajan o disfrutan de uno de los principales destinos turísticos del Maule.
La Seremi de Salud, la Seremi del Medio Ambiente y la Municipalidad de Vichuquén presentaron un Plan Integrado de Acción que combinará educación, fiscalización y monitoreo de la calidad del agua.
Fiscalización y control de aguas servidas
Una de las principales líneas estará enfocada en los sistemas de alcantarillado y evacuación de aguas servidas existentes en sectores cercanos al lago.
El plan considera inicialmente capacitar a residentes, juntas de vecinos y actividades económicas sobre mantención y regularización de estos sistemas. Posteriormente habrá una etapa de acompañamiento y finalmente fiscalización.
Las autoridades también buscarán detectar eventuales descargas ilegales y sistemas sanitarios que funcionen sin autorización, un punto relevante considerando que distintos efluentes terminan llegando al lago.
“Queremos concientizar sobre la importancia del cuidado de la salud pública y también la importancia de la regularización de los alcantarillados y el tratamiento de las aguas servidas”, explicó la seremi de Salud del Maule, Iskra Cox.
Monitoreo de cianobacterias durante el verano
Otro componente será el seguimiento de la calidad del agua.
Entre octubre de 2026 y marzo de 2027 se realizarán muestreos de cianobacterias en Playa Paula. Inicialmente tendrán frecuencia mensual, pero durante la temporada alta pasarán a efectuarse cada quince días.
Los resultados permitirán contar con información para evaluar eventuales riesgos sanitarios y tomar decisiones respecto del uso del lago.
El seremi del Medio Ambiente, Felipe Massardo, señaló además que estas acciones forman parte de un trabajo más amplio que busca avanzar hacia la “descontaminación definitiva del lago”, junto con el desarrollo de una norma secundaria de calidad ambiental.
Plano General
Vichuquén es mucho más que una postal turística del Maule. Su deterioro afecta al ecosistema, pero también a comunidades, actividades económicas y visitantes. Fiscalizar y monitorear es necesario; el verdadero desafío estará en que los resultados del plan se traduzcan en acciones sostenidas y soluciones capaces de recuperar el lago a largo plazo.










