El exnúmero uno del tenis mundial habría enviado a sus hijos información de prensa sobre el proceso que enfrenta Camilo Huerta. Mientras tanto, Paula Pavic mantendría en pausa cualquier decisión sobre su relación hasta conocer el desenlace judicial.
La investigación judicial que involucra a Camilo Huerta sumó un nuevo capítulo fuera de tribunales. Esta vez, por la reacción que habría tenido Marcelo “Chino” Ríos ante la situación que rodea a la actual pareja de su exesposa, Paula Pavic.
Huerta enfrenta imputaciones por tráfico de drogas, asociación ilícita y lavado de activos. En medio del proceso, Pavic habría decidido mantener su apoyo al exintegrante de realities y esperar el avance de la causa antes de tomar decisiones sobre su relación.
La periodista Cecilia Gutiérrez entregó nuevos antecedentes en el programa Hay que decirlo!. Según relató, Ríos no habría contactado directamente a Pavic después de conocerse públicamente el caso.
Marcelo Ríos habría hablado con sus hijos
El extenista sí habría establecido contacto con los hijos que comparte con Pavic.
De acuerdo con Gutiérrez, Ríos les envió enlaces de distintas publicaciones de prensa relacionadas con la situación judicial de Huerta. De esta forma, habría abordado con ellos los antecedentes conocidos públicamente.
La periodista no informó de un eventual contacto directo entre Ríos y Huerta.
Paula Pavic esperaría el resultado judicial
Pavic, por su parte, habría optado por no tomar una decisión inmediata sobre el futuro de su relación.
“Ella va a esperar el resultado de la resolución judicial para tomar una decisión. No sacará ninguna conclusión antes de que la justicia dicte una sentencia”, señaló Gutiérrez al referirse a la postura de la empresaria.
El proceso judicial contra Huerta continúa en desarrollo. Según los antecedentes publicados, el preparador físico mantiene una orden de detención vigente. Esta se ejecutaría una vez que ingrese a territorio chileno.
Plano General
Más allá de las relaciones personales involucradas, el caso continúa abierto y las imputaciones todavía deben resolverse judicialmente. En ese escenario, separar los antecedentes acreditados de las reacciones del entorno resulta fundamental.










