El actor y comediante británico falleció en su residencia en Los Ángeles. Dueño de una carrera que atravesó el cine, la televisión, el teatro y el doblaje, Curry quedó instalado en la cultura popular gracias a personajes como Pennywise, el Dr. Frank-N-Furter y el recordado conserje del Hotel Plaza en “Mi pobre angelito 2”.
El actor británico Tim Curry falleció a los 80 años en su residencia en Los Ángeles, Estados Unidos, según informó TMZ. El intérprete llevaba varios años considerablemente alejado de las cámaras debido a las secuelas de un accidente cerebrovascular sufrido en 2012.
De acuerdo con el medio estadounidense, la policía acudió a su domicilio durante la noche del martes y, según las primeras informaciones, no existirían sospechas de intervención de terceros en su muerte.
Curry deja tras de sí más de cinco décadas de trayectoria y una colección de personajes que lo convirtieron en uno de los actores de carácter más reconocibles de su generación.
De Frank-N-Furter a Pennywise
Aunque comenzó su carrera a fines de los años 60, su salto definitivo llegó en 1975 cuando interpretó al extravagante Dr. Frank-N-Furter en “The Rocky Horror Picture Show”, película que terminó convertida en un fenómeno de culto y marcó para siempre su carrera.
Quince años después llegaría otro de sus personajes emblemáticos. En 1990 se transformó en Pennywise, el aterrador payaso de la miniserie televisiva “It”, adaptación de la novela de Stephen King. Su interpretación se convirtió en una de las imágenes más recordadas del terror televisivo de aquella época.
Pero Curry poseía una capacidad particular para moverse entre registros completamente distintos.
En 1992 apareció en “Mi pobre angelito 2: Perdido en Nueva York” interpretando a Héctor, el desconfiado conserje del Hotel Plaza que intenta descubrir qué está tramando Kevin McCallister.
También interpretó al cardenal Richelieu en “Los tres mosqueteros” de 1993 y participó en producciones como “La caza del Octubre Rojo”, “Scary Movie 2”, “La isla del tesoro de los Muppets” y “La reunión de la familia Addams”, entre muchas otras.
A ello sumó una extensa carrera como actor de voz, además de trabajos en televisión y una destacada trayectoria teatral que le significó tres nominaciones a los premios Tony.
El accidente cerebrovascular que cambió su vida
La carrera de Curry frente a las cámaras se redujo considerablemente después de que en 2012 sufriera un accidente cerebrovascular que afectó su movilidad y lo dejó utilizando una silla de ruedas.
Sin embargo, el actor continuó participando en diferentes proyectos y manteniendo contacto con sus seguidores.
En 2024 incluso regresó al cine interpretando a un personaje en silla de ruedas y utilizando una máscara de médico de la peste en la película de terror “Stream”. Su director, Michael Leavy, calificó entonces la participación del veterano intérprete como un sueño hecho realidad.
Curry también dejó plasmada parte de su historia en sus memorias “Vagabond”, publicadas en 2025, donde reflexionó sobre la relación entre su verdadera personalidad y la enorme cantidad de personajes excéntricos que interpretó durante su carrera.
El actor nunca se casó ni tuvo hijos y mantuvo su vida privada lejos de la exposición pública.
Plano General
Tim Curry fue uno de esos actores capaces de convertir un personaje secundario en algo imposible de olvidar. No necesitaba necesariamente ocupar el centro de una película para quedarse con una escena.
Su extraordinaria expresividad, su manejo de la voz y una facilidad particular para transitar entre la comedia, el terror, el musical y la caricatura construyeron una filmografía difícil de encasillar.
Para distintas generaciones será Frank-N-Furter, Pennywise, el cardenal Richelieu o aquel conserje del Hotel Plaza que nunca terminó de confiar en Kevin McCallister.
Personajes completamente diferentes unidos por una característica común: todos llevaban inevitablemente la marca de Tim Curry.










