Un oficial de la Armada Española destinado en una base de la Alianza en Inglaterra perdió su habilitación de seguridad tras mantener una relación con una mujer nacida en Rusia, investigada por posibles vínculos con el espionaje ruso. La pareja se había conocido a través de Tinder.
Un “match” que terminó bajo la lupa de la OTAN
Lo que comenzó como una relación surgida en Tinder terminó convirtiéndose en un problema de seguridad dentro de la OTAN.
Un oficial de la Armada Española destinado en el cuartel general del Mando Marítimo Aliado (MARCOM), ubicado en Northwood, al noroeste de Londres, perdió su acreditación de seguridad después de que se investigara a su pareja por sospechas de eventuales contactos con los servicios de inteligencia rusos.
Según información publicada por The Telegraph y confirmada parcialmente a EFE por fuentes de la Armada Española, el militar comenzó a finales de 2024 una relación con una mujer de doble nacionalidad británica y polaca, nacida en Rusia, a quien había conocido mediante la aplicación de citas.
La mujer llegó a ingresar a la base
El episodio adquirió mayor relevancia debido a que, según el medio británico, la mujer llegó a ingresar a la instalación militar como acompañante del oficial durante una fiesta de Navidad.
Posteriormente, los servicios de seguridad de la OTAN comenzaron una investigación ante las sospechas de que pudiera mantener contactos con el espionaje ruso.
Meses después, el procedimiento terminó con la retirada del pase de acceso del oficial español, la pérdida de su habilitación de seguridad y su regreso a España.
La Armada confirmó a EFE la existencia de lo que calificó como un “incidente puntual”, aunque no entregó detalles sobre el actual destino del militar ni confirmó si continúa en servicio activo o pasó a retiro.
La OTAN evita entregar detalles
Consultado por EFE, el Mando Marítimo Aliado señaló que no realiza comentarios sobre asuntos relacionados con su personal.
Sin referirse directamente al caso, MARCOM sostuvo que la Alianza mantiene su compromiso con la protección de su personal, la información clasificada y los sistemas de seguridad de la organización.
Hasta ahora, los antecedentes disponibles hablan de sospechas sobre eventuales vínculos de la mujer con el espionaje ruso, sin que se haya informado públicamente de una acusación o condena en su contra.
Plano General
El caso parece sacado de una película de espionaje, pero plantea un problema bastante menos cinematográfico: la seguridad de una organización militar también depende de la vida cotidiana de quienes tienen acceso a información sensible.
Una aplicación de citas, una relación personal y una invitación a una fiesta bastaron para activar las alarmas dentro de una de las estructuras militares más protegidas del mundo.










