Los dos principales candidatos cerraron este sábado sus campañas con multitudinarias movilizaciones en São Paulo. Los sondeos anticipan una primera vuelta sin mayoría suficiente y apuntan a un posible balotaje el 25 de octubre.
Brasil entra este domingo en una jornada electoral decisiva. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro cerraron sus campañas con caravanas y concentraciones masivas, en una disputa marcada por la polarización y por la posibilidad de que ninguno consiga imponerse en primera vuelta.
Lula recorrió São Paulo acompañado por miles de seguidores. El acto final tuvo como escenario la avenida Paulista, donde el presidente apareció con una bandera de Brasil y rodeado de militantes del Partido de los Trabajadores (PT).
El mandatario, que busca un cuarto mandato no consecutivo, centró buena parte de su discurso en la soberanía brasileña y cuestionó la influencia del gobierno de Donald Trump sobre la elección.
“Democracia y soberanía” fueron algunos de los conceptos utilizados por Lula para contrastar su candidatura con el proyecto de la derecha.
Flávio Bolsonaro apuesta por el legado de su padre
Flávio Bolsonaro, de 45 años, cerró su campaña con una caravana de motocicletas por el interior de São Paulo y otras actividades en el estado.
El senador busca mantener el respaldo del electorado que llevó a su padre, Jair Bolsonaro, a disputar la presidencia en 2022 y que hoy representa una de las principales fuerzas de oposición a Lula.
Durante su última jornada de campaña, Flávio llamó a sus seguidores a votar por un cambio y sostuvo que su candidatura podía imponerse directamente este domingo.
La elección también ha estado marcada por la relación de Brasil con Estados Unidos. Mientras Lula ha cuestionado las presiones de Washington, Flávio ha mostrado una posición más cercana al espacio político de su padre y a Donald Trump.
El balotaje aparece como el escenario más probable
Los últimos sondeos muestran una competencia estrecha entre Lula y Flávio Bolsonaro. Ninguno aparece con una ventaja suficiente para superar el 50% de los votos válidos en primera vuelta, por lo que el escenario más probable es una segunda votación.
El Tribunal Superior Electoral de Brasil fijó la primera vuelta para este domingo 4 de octubre. Si ningún candidato obtiene la mayoría necesaria, el segundo turno se realizará el 25 de octubre. Más de 158 millones de personas están habilitadas para votar.
La campaña termina, pero la disputa está lejos de resolverse. Si se confirma el balotaje, Brasil tendrá otras tres semanas para decidir entre dos proyectos políticos que representan visiones muy distintas sobre el rumbo del país.
Plano General
Más que una elección entre dos nombres, la votación de este domingo vuelve a poner en juego la profunda división política que atraviesa Brasil desde hace años. El resultado de la primera vuelta definirá si Lula y Flávio Bolsonaro se enfrentan nuevamente el 25 de octubre y qué espacio tendrán los demás candidatos para inclinar esa disputa.










