Los ataques con drones y misiles de largo alcance se intensificaron durante las últimas horas, mientras las conversaciones para poner fin al conflicto continúan estancadas.
Un nuevo intercambio de ataques aéreos entre Rusia y Ucrania dejó 12 personas muertas en ambos países, en una jornada marcada por el lanzamiento de cientos de drones y nuevos ataques contra infraestructura industrial, energética y urbana.
En Ucrania, cinco personas murieron en distintos puntos del país. Dos fallecieron en una planta siderúrgica de Kriví Rih, una de las principales instalaciones de producción de acero ucranianas. Rusia afirmó que el objetivo correspondía a infraestructura vinculada al sector militar e industrial.
Otros dos fallecidos fueron registrados en la región de Zaporiyia y uno en Sumy, según las autoridades ucranianas.
En Kiev, un histórico mercado de libros fue alcanzado durante los ataques, provocando un incendio. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, aseguró además que Rusia ha lanzado más de 1.500 drones contra territorio ucraniano durante la última semana, reflejando la creciente intensidad de los ataques de largo alcance.
Ucrania lanza una de sus mayores ofensivas con drones
En paralelo, Ucrania lanzó durante las primeras horas del domingo un amplio ataque con drones contra territorio ruso, considerado por las autoridades de ese país como uno de los mayores desde el inicio de la invasión a gran escala en febrero de 2022.
Las autoridades rusas informaron de cinco personas fallecidas en la región de Rostov, después de que aproximadamente 150 drones fueran dirigidos contra la zona.
También se reportaron dos muertes en Belgorod y Moscú. El Ejército ucraniano sostuvo que entre sus objetivos se encontraban instalaciones militares y energéticas.
Uno de los ataques provocó además un incendio en un almacén de Wildberries, una de las principales empresas de comercio electrónico de Rusia, ubicado en la localidad de Podolsk.
El Ministerio de Defensa ruso afirmó haber derribado 822 drones ucranianos, de los cuales, según su versión, alrededor de 600 se dirigían hacia Moscú.
La intensificación de estos ataques se produce mientras los combates en algunos sectores de la línea del frente han perdido protagonismo frente a una estrategia cada vez más orientada al empleo de drones y misiles de largo alcance contra objetivos ubicados a cientos de kilómetros del campo de batalla.
El aumento de las ofensivas aéreas ocurre además en un escenario diplomático complejo, con las conversaciones entre Moscú y Kiev sin avances decisivos para alcanzar un acuerdo que permita detener el conflicto.
PLANO GENERAL
Rusia y Ucrania intensificaron durante las últimas horas el intercambio de ataques con drones y misiles de largo alcance, dejando 12 muertos en ambos países y daños en instalaciones industriales, energéticas y civiles. Kiev denunció el lanzamiento de más de 1.500 drones rusos durante la última semana, mientras Moscú aseguró haber derribado 822 drones ucranianos durante la última ofensiva. La escalada se produce mientras las negociaciones para poner fin a la guerra permanecen estancadas y los ataques a distancia adquieren un peso creciente frente a los combates terrestres.











