El Ejército peruano dará un salto tecnológico clave al reemplazar blindados con más de cinco décadas de uso por material de última generación.
El Ejército del Perú avanza en el plan para adquirir 150 tanques K2 Black Panther, fabricados por la empresa surcoreana Hyundai Rotem. La decisión fue adoptada por el Comité de Estudio Técnico Operativo (CETO) tras más de un año de evaluaciones técnicas a diversos blindados internacionales, con el objetivo de dar de baja su obsoleta flota compuesta por carros soviéticos T-55 y ligeros franceses AMX-13.
El programa contempla un esquema de entregas por fases: un primer lote de 18 unidades y un segundo de 28 tanques construidos directamente en Corea del Sur. Las unidades restantes se ensamblarían en territorio peruano, en el marco de una propuesta para instalar una planta local. Este acuerdo busca impulsar la transferencia tecnológica, opciones de financiamiento y la futura coproducción de 280 blindados de transporte K-808 White Tiger.
El K2 Black Panther destaca por su peso de 56 toneladas, un cañón de 120 mm con cargador automático capaz de realizar 10 disparos por minuto y alcanzar velocidades de hasta 70 km/h. Además, incorpora suspensión hidroneumática apta para terrenos complejos y un sistema de protección activa (APS) hard-kill para interceptar proyectiles enemigos.
Plano General
Esta adquisición militar sitúa al Perú en una posición de vanguardia tecnológica en materia de defensa terrestre dentro de la región. Al renovar un parque blindado con más de 50 años de rezago, el Estado peruano no solo moderniza la capacidad disuasiva de sus Fuerzas Armadas, sino que articula una estrategia de desarrollo industrial mediante la transferencia tecnológica local en alianza con la industria de Corea del Sur.










