El sur de Francia volvió a registrar temperaturas excepcionales para esta época del año. En Céret el termómetro llegó a 40,2 °C, mientras el calor comienza a desplazarse hacia el norte del país.
Septiembre todavía tiene sabor a verano en Francia. Varias localidades del sur del país registraron durante los últimos días temperaturas cercanas o superiores a los 40 °C, con nuevos récords para este mes.
Según datos provisionales de Météo-France, el sábado Perpiñán alcanzó los 39,4 °C, la temperatura más alta registrada allí durante septiembre.
Sin embargo, el mayor registro de este episodio ocurrió un día antes. En Céret, en los Pirineos Orientales, el termómetro llegó a 40,2 °C.
Además, otras localidades rompieron sus propios registros para esta época del año. Narbona alcanzó 37,8 °C; Nîmes llegó a 37 °C y Bormes-les-Mimosas marcó 38,1 °C.
El calor avanza hacia el norte
El episodio comenzó el jueves y continúa este domingo. Sin embargo, Météo-France no lo ha clasificado oficialmente como una ola de calor.
Ahora las altas temperaturas comienzan a extenderse hacia la mitad norte de Francia. De esta manera, zonas como Bretaña, Normandía e Isla de Francia —donde se encuentra París— podrían alcanzar entre 30 y 32 °C.
El episodio llega después de un verano especialmente caluroso. Francia acumuló 53 días repartidos en tres olas de calor, la cifra más alta desde que comenzaron los registros en 1900.
Plano General
Los registros de septiembre prolongan un verano meteorológico excepcional en Francia. Aunque este nuevo episodio no tiene oficialmente la categoría de ola de calor, ya dejó temperaturas inéditas para esta época del año.










