La nueva etiqueta permitirá reconocer perfiles que no representen a artistas reales. Spotify además anunció que estas identidades quedarán fuera de sus recomendaciones editoriales y algorítmicas.
Spotify decidió marcar una línea frente al crecimiento de artistas creados con inteligencia artificial. La plataforma anunció AI Persona, una herramienta que permitirá identificar aquellos perfiles cuya identidad haya sido generada mediante IA y que no representen a un artista real.
La insignia comenzará a aparecer desde mediados de septiembre y será visible en la aplicación móvil, resultados de búsqueda y listas de reproducción. La compañía explicó que la decisión responde, entre otras razones, a usuarios que se encuentran con perfiles aparentemente humanos para luego descubrir que corresponden a personajes artificiales.
Aunque Spotify permitirá que los propios creadores declaren voluntariamente el uso de una identidad generada con IA, la plataforma también podrá aplicar la etiqueta directamente cuando determine que un perfil cumple con estas características. Además, prepara una función para que los usuarios puedan reportar cuentas sospechosas.
Fuera del algoritmo de Spotify
La medida no quedará simplemente en una etiqueta. Spotify anunció que los perfiles identificados como AI Persona no serán incluidos en sus recomendaciones editoriales ni algorítmicas.
Esto significa que su música podrá seguir disponible y los usuarios podrán escucharla o seguir estos perfiles, pero tendrá menos posibilidades de aparecer automáticamente en recomendaciones personalizadas.
La compañía también señaló que está ajustando sus algoritmos para privilegiar artistas humanos y disminuir la presencia de spam y contenido considerado de baja calidad. La implementación comenzará por aquellos perfiles generados mediante IA que hayan alcanzado determinados niveles de audiencia.
Plano General
La decisión de Spotify abre una discusión que va más allá de una simple etiqueta. La inteligencia artificial puede ser una herramienta dentro del proceso creativo, pero crear un artista artificial y presentarlo como una identidad humana entra en otro terreno. Y en una industria donde buena parte del descubrimiento musical depende del algoritmo, quedar fuera de las recomendaciones puede pesar bastante más que cualquier advertencia junto al nombre del artista.










