La periodista y candidata al Gobierno Regional de Áncash fue atacada durante una actividad de campaña. Días antes había denunciado amenazas y realizado graves acusaciones que ahora forman parte del contexto de un crimen investigado como presunto sicariato.
La campaña para las elecciones regionales de Perú quedó marcada por el asesinato de Susy Aponte Polo, periodista y candidata al Gobierno Regional de Áncash, quien había denunciado amenazas contra su vida pocos días antes del ataque.
Conocida como “China Polo”, Aponte fue atacada a balazos el sábado 19 de septiembre mientras participaba en una actividad electoral en un mercado de Caraz, en la provincia de Huaylas.
La candidata recibió disparos en la cabeza y murió producto de las heridas. El ataque también dejó personas heridas.
La Policía Nacional del Perú detuvo a un sospechoso poco después del crimen y posteriormente avanzó en la identificación de otros posibles involucrados. Al 21 de septiembre, la policía informó que había reunido evidencias que, según la institución, vincularían al presunto autor material con el asesinato.
Había denunciado amenazas días antes
El caso adquirió todavía mayor repercusión porque Aponte había denunciado públicamente que recibía amenazas de muerte.
La periodista aseguró haber sido advertida desde centros penitenciarios sobre un posible atentado en su contra. También acusó al director de Investigación Criminal de la Policía peruana, general Víctor Revoredo Farfán, de haber ordenado un ataque después de que ella denunciara presuntos vínculos entre mandos policiales y la organización criminal Los Pulpos.
Se trata de acusaciones realizadas por la propia Aponte antes de morir. Hasta ahora, las autoridades no han establecido públicamente que esas denuncias expliquen el asesinato. El móvil y los posibles autores intelectuales continúan bajo investigación.
Fiscalía investiga un presunto sicariato
Inicialmente, el Ministerio Público abrió una investigación por presunto feminicidio. Sin embargo, el caso fue posteriormente recalificado como presunto sicariato y quedó en manos de la Segunda Fiscalía Provincial Penal Corporativa de Huaylas.
Entre las diligencias se encuentran el análisis de cámaras de seguridad, peritajes y declaraciones destinadas a reconstruir el ataque e identificar a todos los involucrados.
El asesinato ocurre además a pocas semanas de las elecciones regionales y municipales peruanas del 4 de octubre, en las que Aponte competía por el Gobierno Regional de Áncash.
Plano General
El asesinato de Susy Aponte cruza dos dimensiones especialmente sensibles: ejercía como periodista y, al mismo tiempo, participaba en una campaña electoral. Las amenazas que denunció antes del ataque forman parte del contexto que ahora deberá esclarecer la investigación, sin anticipar responsabilidades que todavía no han sido establecidas del todo.










